Qué es
Los valores son fáciles de enumerar y difíciles de vivir. Una auditoría de hábitos cierra la brecha con seis preguntas:
- ¿Mis hábitos diarios reflejan este valor?
- ¿Cuánto tengo que cambiar?
- ¿Estoy dispuesto y en condiciones de comprometerme con los cambios?
- ¿Qué hábitos hay que añadir?
- ¿Qué hábitos hay que eliminar?
- ¿Qué hábitos hay que mejorar?
Contestadas con honestidad y con regularidad, convierten los valores en un plan de mejora continua.
Cómo se ve en mí
La primera vez que lo hice, en 2024, mi respuesta a la primera pregunta fue “ni de broma”. Esa fue la parte útil. Contestar con la verdad requiere rendir cuentas, honestidad, humildad y algo de vulnerabilidad.