Qué es
Arthur C. Clarke dijo que hay dos razones por las que no anticipamos el futuro: falta de imaginación y falta de valor. La más común es el valor. Tenemos los datos, podemos imaginar la conclusión, y aun así no la decimos, porque una predicción atrevida podría quedar en ridículo después.
Así que nuestros pronósticos salen planos: una versión un poquito retocada de hoy.
Cómo se ve en mí
Lo he hecho en el trabajo: ver claramente hacia dónde iba algo y suavizarlo con un “hay que estar pendientes”. Ahora trato de decir la versión atrevida, marcarla como predicción, y dejar que vengan los escépticos.