Qué es
El locus de control describe de dónde crees que vienen los resultados de tu vida. Las personas con un locus interno suelen creer que sus propias decisiones forman lo que les pasa. Las personas con un locus externo suelen atribuirlo a la suerte, al destino, al sistema o a otras personas con poder.
Ninguno de los dos es sano por sí solo. El locus interno te ayuda a actuar en vez de esperar. El externo te puede proteger de culparte por cosas que nunca te tocaba cargar.
Cómo se ve en mí
El mío es interno, y a veces demasiado. Por mucho tiempo sentí que todo me pasaba a mí. Cuando por fin empecé a tratar mis propias decisiones como lo que sí podía cambiar, todo se reorganizó.
Pero seguí de largo. El locus de control interno, sin freno, se convirtió en un locus interno de todo. Empecé a cargar y absorber todo, y a llamarle liderazgo. No era servicio. Era control disfrazado de sacrificio.
Así que ahora el trabajo es separar las cosas en dos: lo que de verdad puedo mover hoy, y lo que le pertenece a otra persona o a las circunstancias.
Tres preguntas que uso
- ¿Qué parte de esto de verdad me toca mover hoy?
- ¿A qué le estoy llamando aceptación cuando en realidad es evasión?
- ¿A qué le estoy llamando responsabilidad cuando en realidad es control?
Para seguir
- On Leadership and Leadership-Adjacent Things (en inglés), donde encontré la sombra de esto.
- Honestidad, porque las preguntas de arriba solo funcionan si las contesto con la verdad.