Qué es
Cuando estamos en público, nos mantenemos pendientes de todo el mundo a nuestro alrededor. Solo una buena mirada. Ese carro que pasa: míralo, busca una cara, el color, el estado de la tablilla. En este mundo, nunca se sabe.
Pero eso es todo. Detente ahí. No necesitas un juicio ni una teoría, solo atención. Si algún día la necesitas, la tienes. Si no, mejor todavía. En la casa, en privado, puedes relajarte.
Cómo se ve en mí
Lo practico con mis hijos en los estacionamientos y en las caminatas. No es miedo, es atención. La regla que más me importa es lo de “detente ahí”, para que estar alerta no se convierta en sospechar de los desconocidos.