On Systems & Strategy

Primera fila para el fin del mundo

Crecí viendo el mundo acabarse en películas de Blockbuster. Ahora el AI (IA) lo podría acabar de verdad, y yo quisiera saber quién está al mando.

También disponible en:🇺🇸 English
Un hombre visto de espaldas, sentado en una butaca roja en un campo oscuro lleno de yerba, con un balde de popcorn a rayas rojas y blancas al lado, mirando una línea de luces a lo lejos bajo unas nubes anaranjadas que brillan, mientras rayos de luz caen como lluvia en un cielo verde de noche

El fin del mundo

Siempre he sido de esa gente que quiere vivir el fin del mundo. Un evento de extinción, el grande, lo que sea que termine siendo: yo quiero estar ahí para verlo y vivirlo.

Yo creo que todo empezó cuando yo era chiquito. Vi todo el sci-fi (ciencia ficción) viejo, The Day the Earth Stood Still, Alien, Aliens, casi en el orden en que salían: como estrenos en la televisión de Puerto Rico, o en las cintas que alquilábamos en el Blockbuster. Lo veíamos todo juntos: mi papá, mi mamá, mi hermanita y yo. Yo nací en el ‘86, así que las más viejas las vimos después. Otras movies (películas) del fin del mundo que se me quedaron grabadas:

La lista: 44 películas, de 1968 a 2025
  • Planet of the Apes (1968): nos lo hicimos nosotros mismos.
  • The Andromeda Strain (1971): un satélite que se cae trae de vuelta un microbio que mata a un pueblo entero.
  • WarGames (1983): una computadora militar casi empieza la Tercera Guerra Mundial porque cree que está jugando un juego.
  • The Day After (1983, TV): una guerra nuclear, vista desde Kansas.
  • The Terminator (1984) y Terminator 2 (1991): una red de defensa llamada Skynet decide que la amenaza somos nosotros.
  • Threads (1984, TV): una guerra nuclear, vista desde Sheffield.
  • Akira (1988): un experimento del gobierno, con unos poderes que nadie entiende, aplasta a Tokio.
  • 12 Monkeys (1995): un hombre suelta un virus que acaba con casi toda la humanidad.
  • Outbreak (1995): un virus mortal brinca de la selva a un pueblo de California.
  • The Matrix (1999): las máquinas ya ganaron.
  • A.I. Artificial Intelligence (2001): un niño robot sobrevive a los humanos.
  • Resident Evil (2002): el virus de una corporación, vigilado por su propio AI.
  • 28 Days Later (2002): unos activistas sueltan unos chimpancés infectados de un laboratorio.
  • Terminator 3: Rise of the Machines (2003): Skynet se prende como quiera.
  • The Core (2003): un arma secreta del gobierno detiene el núcleo de la Tierra, y unos científicos perforan hasta allá abajo para arrancarlo otra vez.
  • I, Robot (2004): un AI decide protegernos de nosotros mismos.
  • The Day After Tomorrow (2004): las corrientes del océano se rompen, y una era de hielo llega en días.
  • Serenity (2005): un experimento del gobierno vacía un planeta.
  • Children of Men (2006): no nacen bebés en dos décadas, y la civilización se está cayendo a pedazos.
  • I Am Legend (2007): una cura para el cáncer se convierte en una epidemia.
  • Sunshine (2007): el sol se está muriendo, y la solución es una bomba.
  • WALL-E (2008): destrozamos la Tierra y el piloto automático no nos deja volver.
  • Watchmen (2009): un genio mata a millones para detener una guerra y deja que el Dr. Manhattan cargue con la culpa.
  • Rise of the Planet of the Apes (2011): un medicamento para el Alzheimer se convierte en el virus que tumba a la humanidad.
  • Contagion (2011): un virus nuevo se riega por todo el mundo.
  • Prometheus (2012): un billonario moribundo y su androide David encuentran a los creadores que planificaban borrarnos del mapa.
  • Snowpiercer (2013): un arreglo para el clima congela el planeta.
  • Transcendence (2014): un científico moribundo se sube a sí mismo a una computadora.
  • Kingsman: The Secret Service (2014): un billonario de la tecnología planifica salvar el planeta matando a casi todo el mundo con tarjetas SIM gratis.
  • Interstellar (2014): una plaga acaba con las cosechas, y la Tierra deja de alimentarnos.
  • Avengers: Age of Ultron (2015): el AI pacificador de Stark decide que la amenaza somos nosotros.
  • Alien: Covenant (2017): David crea una especie propia.
  • Geostorm (2017): los satélites que controlan el clima se vuelven locos y empiezan a destrozar el planeta.
  • Avengers: Infinity War (2018): un tipo con un guante borra la mitad de todo.
  • Don’t Look Up (2021): un billonario de la tecnología convence al gobierno de no salvar el planeta.
  • Moonfall (2022): sacan a la Luna de su órbita y viene directo para nosotros.
  • Oppenheimer (2023): los hombres que construyeron la bomba.
  • The Creator (2023): nos vamos a la guerra contra el AI después que explota una bomba nuclear.
  • Mission: Impossible – Dead Reckoning Part One (2023): un AI fuera de control llamado la Entidad, y todo el mundo la quiere para sí.
  • Leave the World Behind (2023): los celulares, la tele y todo lo demás se apagan, y nadie sabe por qué.
  • Kingdom of the Planet of the Apes (2024): generaciones después de que un virus tumbó a los humanos, un rey simio quiere la tecnología vieja de ellos.
  • Atlas (2024): un AI fuera de control planifica acabar con casi toda la humanidad, y una analista que odia el AI tiene que confiar en uno para detenerlo.
  • Mission: Impossible – The Final Reckoning (2025): la Entidad va detrás de las armas nucleares del mundo.
  • Good Luck, Have Fun, Don’t Die (2025): un hombre del futuro recluta a la gente de un restaurante para detener un AI fuera de control.

Todavía me encanta todo esto, todo el sci-fi. Así que esta semana, cuando por fin entendí la locura de los data centers (centros de datos), me sentí como aquel chamaquito otra vez. OpenAI, Anthropic, Google, Meta y xAI están construyendo data centers del tamaño de un bendito pueblo para entrenar mentes sintéticas exponencialmente más grandes que los modelos de ahora, que ya hacen algunas cosas mejor que casi cualquier persona viva (programar, pruebas de olimpiada de matemáticas a nivel de medalla de oro). La verdad es que no me dio mucho miedo. Nada de esto me da miedo, las películas tampoco, me las disfruto. Una gran parte de mí quiere que una superinteligencia bondadosa me salve. Eso son facts.

Gráfica de puntos del compute (poder de computación) usado para entrenar 468 modelos de AI notables, de 2012 a 2026, en escala logarítmica. Los puntos suben de como 10 a la 17 operaciones para AlexNet en 2012 a como 10 a la 27 para GPT-6 Astra en 2026, con AlphaGo Zero, GPT-3, GPT-4 y Grok 4 marcados en el camino. Una línea punteada une AlexNet con GPT-6 Astra: dos mil millones de veces más.

Fuente: Epoch AI, base de datos Notable AI Models, descargada el 8 de octubre de 2026. 468 modelos desde 2012; la mayoría de las cifras son estimaciones de Epoch.

Sobre la inteligencia artificial y el ritmo de su desarrollo, Epoch AI, que es una organización sin fines de lucro, lleva la cuenta. Básicamente, son un grupo de gente que de verdad sabe la matemática y la ciencia detrás de todo esto. Ellos dicen que el compute (poder de computación) que se usa para entrenar los modelos más grandes crece de cuatro a cinco veces cada año. Saca la cuenta: a cuatro veces por año, eso es 4, 4 × 4 = 16, 4 × 4² = 64, 4 × 4³ = 256, y después 4 × 4⁴ = 1,024 veces más grande en solo cinco años, y como un millón de veces más grande en diez (4 × 4⁹ = 1,048,576). Ve un poquito más rápido que eso, como 4.6 veces por año, por 14 años, y llegas a los dos mil millones de la gráfica de arriba. La gráfica de abajo enseña esos mismos números en escala normal, para que veas el tamaño de verdad.

Gráfica de barras en escala normal: GPT-3 y GPT-4 son demasiado pequeños para verse, GPT-6 Astra es una rayita, y el training run (corrida de entrenamiento) que Epoch AI proyecta como posible para 2030 llena toda la barra, como 10,000 veces GPT-4.

Fuente: Epoch AI, base de datos Notable AI Models y “Can AI scaling continue through 2030?” (agosto de 2024).

Esa última barra, la grandota, no es un modelo que ningún laboratorio haya anunciado. Es el mejor cálculo de Epoch AI del training run (corrida de entrenamiento) más grande que el mundo podría lograr para el 2030, con la electricidad, los chips y los datos que va a tener para entonces. Esos chips son mayormente GPUs (procesadores gráficos): se inventaron para los gráficos de los videojuegos, pero como hacen miles de cuentas a la vez, resultaron perfectos para entrenar AI.

Aun antes de llegar a una superinteligencia, estos modelos podrían hacer mucho bien, como en la educación y la infraestructura de los países más pobres. Parte de eso ya está pasando. En Nigeria, estudiantes de escuela superior usaron un chatbot (programa para conversar) de AI después de clases por seis semanas, con la ayuda de sus maestros, y el Banco Mundial dice que aprendieron tanto inglés como normalmente aprenderían en año y medio o dos años. En Harvard, los estudiantes aprendieron más física, y más rápido, con un tutor de AI que en una clase bien dada. El Flood Hub de Google le avisa a la gente de las inundaciones hasta con una semana de anticipación, gratis, en lugares donde viven 2,000 millones de personas. Y el gran centro meteorológico de Europa ahora también hace sus pronósticos con AI, usando como 1,000 veces menos electricidad, y los comparte gratis con todo el mundo. ¿Ves el patrón? Un buen tutor o un buen meteorólogo antes salía caro, y el AI los está poniendo lo suficientemente baratos para lugares que nunca tuvieron uno.

La educación es lo que yo estoy probando. Por diversión, estoy construyendo un maestro personalizado. Parte ya funciona y parte todavía es el plan: primero te conoce, después te da un plan de enseñanza para cualquier tema que escojas, hecho para ti y para la manera en que tú mejor aprendes, y se va afinando solo según avanzas. Todo eso del aprendizaje me interesa muchísimo, y por eso el aprendizaje artificial, la inteligencia artificial, me interesa tanto. Aprender sobre aprender sobre aprender.

Y más allá de mi proyecto, creo que estos modelos le pueden dar mucho a la humanidad en educación y en superación personal. Podrían hacernos más humanos de muchas maneras, más que nada como coaches (entrenadores personales) y como ayudantes, en mi humilde opinión.

Pero también hay una parte que da mucho miedo, bien oscura, que viene antes de la superinteligencia autónoma que nos podría salvar.

Muchos expertos piensan que esa parte está pasando ahora mismo, y que lo que decidamos hoy y mañana decide cómo nos va a ir a todos con esto. Bill Gates lo piensa. También la gente que está construyendo estas cosas. En 2023, los jefes de OpenAI, Anthropic y Google DeepMind (Sam Altman, Dario Amodei y Demis Hassabis) firmaron una sola oración diciendo que el riesgo de que el AI acabe con nosotros, los seres humanos, debería ser una prioridad mundial, al nivel de las pandemias y la guerra nuclear. Ese mismo año, Geoffrey Hinton, uno de los científicos sobre cuyo trabajo se construyeron estos modelos, renunció a Google para poder advertirle a la gente. Musk firmó una carta pidiéndoles a los laboratorios que pararan por seis meses, y después lanzó su propia compañía de AI, xAI, ese mismo julio. En febrero, Mrinank Sharma, uno de los principales encargados de seguridad de Anthropic, renunció, escribió que “el mundo está en peligro”, y se fue a estudiar poesía. Y en noviembre pasado, Anthropic dijo que unos hackers (piratas informáticos) que trabajaban para el gobierno chino usaron su propio AI, Claude, para atacar a unas 30 compañías y agencias de gobierno, con el AI haciendo casi todo el trabajo solo. Así que sí, los modelos que tenemos hoy ya parecen lo suficientemente poderosos para hacer daño de verdad, en la vida real y en el internet.

Es medio interesante que los mismos modelos que me ayudan en el trabajo pueden ayudar a cualquiera, incluyendo gente mala que nos puede hacer daño. Un modelo que encuentra un error en mi código puede encontrar el que lleva veinte años escondido en la red de un hospital. Un modelo que deja que un equipo pequeño haga lo que antes requería uno grande puede dejar que un grupito haga lo que antes requería un país entero, armas biológicas incluidas. Y no es que me esté poniendo dramático: en 2025, Anthropic y OpenAI les pusieron candados extra a sus modelos más nuevos porque no podían descartar que los modelos ayudaran a alguien a hacer una. Y este septiembre, Anthropic confirmó que construyó su propio laboratorio de biología. Con las mejores intenciones, seguro. Así mismito empieza I Am Legend. Básicamente, el AI en las manos equivocadas crea una situación tipo Batman malvado: alguien con todos los juguetes de Batman, pero sin ninguna de sus reglas.

Bill Gates explica una versión más larga y más miedosa de todo esto en The Ezra Klein Show (en inglés). Considera verlo, y fíjate no solo en los temas, sino también en las reacciones y el lenguaje corporal de los dos.

Los laboratorios y sus CEOs (presidentes ejecutivos) están todos jugando con fuego, como dice el dicho, y a mí me encanta esa mierda. ¡¡Medio tétrico!!

Para siempre

Ya que estoy confesando, vamos a llamarlo por su nombre: me encantaría ser inmortal. Siempre lo he querido, desde que era chiquito. La culpa la tienen Drácula, Superman, Goku, Vegeta, Kenshin el Hitokiri Battōsai, el Dr. Manhattan, Saitama, Garou, Luffy, Naruto, Invincible y toda la idea de Dios y Satanás. Es un tema delicado en casa, y con mi familia de sangre también. Dicen que estoy loco, o que son boberías, o nada más “ay, Antonio”. Nadie me lo toma en serio. Se ríen y lo echan a un lado, como si fuera algo fuera de lugar, y lo entiendo.

A lo mejor reencarno, a lo mejor no. Carajo, no quiero perder todo lo que tanto me ha costado. Para eso es la comida sin procesar, el ejercicio y mantener el cortisol bajito: para vivir mucho y vivir bien. El ateo que quiere ser inmortal, cueste lo que cueste. ¿Narcisista? Quién sabe. ¿Egoísta? Medio. Sí. Y si algo me lleva hasta allá, es una superinteligencia bondadosa.

“Cueste lo que cueste” quiere decir casi cualquier cosa. El único trato que probablemente no aceptaría es uno religioso. Si Satanás o Dios, o algo por el estilo, me hiciera la oferta, primero quisiera entender el trato completito, porque con esa gente siempre hay gato encerrado. Hace poco aprendí que en algunas historias de Drácula, el vampirismo es una maldición de Dios… eso es… ¡¿qué loco, no?!

¿Qué haría yo con la eternidad? Primero, aprenderlo todo. Caminar por todos los sitios que pueda caminar, mapearlos y escribirlo todo. Con el AI, mi compañía (yo dirigiría la misma compañía para siempre, imagínate esa empresa, y su alcance) podría hacer ese trabajo ya mismo, si tuviéramos los chavos para pagarlo. Como inmortal tendría el tiempo para hacer esos chavos, y me los gastaría en proyectos nerd y en proyectos de verdad: una compañía, una organización sin fines de lucro, básicamente un país, manejado como yo manejo las cosas, con transparencia y honestidad. Revelaría mi inmortalidad y mi influencia tan pronto pudiera garantizar mi seguridad. Violencia solo en defensa propia, y uno no se tiene que defender de lo que no le puede hacer daño. Y después viajaríamos por la galaxia, en un mundo más bondadoso.

Honor de verdad, honor universal. Eso es lo que se hace con ese tipo de poder. Spider-Man tenía razón: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. ¡Wow, cuánta fantasía, Antonio! ¿Viviendo en la-la land (en las nubes), o qué? Bueno, Musk va a colonizar Marte cualquier día de estos. Jajaja.

“Ciber-samurái”

En el trabajo, estos modelos me convierten en un ciber-samurái bien cabrón, creo. Me gusta imaginarme cortando tareas de JIRA a machetazo limpio. Desde enero, estábamos tratando de arreglar cómo funciona la identificación de productos en lo que hacemos. Entonces nuestra senior product designer (diseñadora de producto) me dijo que me fijara en el largo de los identificadores. Con la ayuda de uno de los frontier models (los modelos de AI más avanzados) más nuevos, pudimos abrir un concepto nuevo, medio matemático, y cambiamos todo nuestro enfoque. Los modelos y un poco de creatividad, y en días lo teníamos validado, construido y lanzado. Funciona con matemática y computer science (ciencias de computación) que yo conocía pero no entendía, y ahora la identificación de productos funciona como por arte de magia. ¡Bien brutal! Por lo menos yo me tomo el tiempo para aprender qué carajo estoy implementando y por qué, y lo que no puedo aprender en el momento se va para mis listas de aprendizaje o de descubrimiento en Panda (en inglés).

En casa, uso los modelos más de vacilón. Hice una herramienta que te da la peor contestación posible a cualquier cosa, a propósito, y otra que verifica si estoy siendo buena gente o mala gente. Otra me planifica el sábado por la noche, porque conoce mi calendario, mis notas del día y quién va a estar conmigo. No todas están terminadas.

Mucho de eso se convierte en algo concreto: muebles restaurados, un producto nuevo, una página web, algo escrito. También uso los modelos muchísimo para DIY (hazlo tú mismo). Ahora puedo arreglar y construir de todo: dibujarlo, pintarlo, repararlo, reacondicionarlo. Lo que más me limita es el costo de las herramientas y los materiales (y el tiempo, con el bebé en casa).

Cada token (los pedacitos de texto que el modelo procesa) cuesta algo, así que trato de salir de cada sesión con algo de valor, aunque sea conocimiento que comparto gratis. Pero honestamente, mucho de eso es vacilando y aprendiendo sin plan. Hago un montón de trabajo con intención, pero aprender de por sí es un revolú. Ahí es donde más me ayudan estos modelos: en mi escritorio, en el celular, en la cocina y con la guitarra, sirviéndome de mentor y enseñándome de todo. Lo mismo va para ti y para tus ideas. Es un tiempo loquísimo para ser una persona creativa y con metas.

O sea, dame una fabricadora como la de Tony Stark en las películas de Iron Man, una de esas impresoras 3D de sci-fi que construyen cualquier cosa (otro sueño mío, la verdad), más un frontier model, y yo lo construiría todo, y después trataría de construir un traje para proteger a mi familia del Batman malvado de hace un rato. El modelo haría la ingeniería y la ciencia, la fabricadora haría la construcción, y yo “nada más tendría que pedírselo”, ¿verdad? Los modelos de hoy ya pueden hacer mucha de la ingeniería y la ciencia. ¿Y se van a poner muchísimo más inteligentes? ¿Y queremos que se mejoren y se potencien solos, ellos y sus capacidades, una y otra vez? ¡¡Espérate un momento, yo ya vi esta película!!

vía GIPHY

La próxima Leonarda

Creo que puede que vayamos rumbo a una época dorada del arte. El AI aplana las curvas de aprendizaje, y eso podría sacar a relucir a los próximos Leonardos y Leonardas da Vinci. Ya ha pasado antes, más o menos. Cuando llegó la fotografía en la década de 1830, parecía que iba a acabar con la pintura. En vez de eso, para 1874 los impresionistas ya estaban enseñando lo que una cámara no podía hacer.

Yo diría que primero se pone peor. La gente ya se queja de que todas las fotos de perfil se ven iguales, todos los anuncios se ven iguales y todo lo escrito suena igual. Eso es lo que en inglés le dicen “slop”: bazofia. La bazofia sigue siendo arte, nada más que chapucero. Puede que tenga que tocar fondo antes de mejorar.

¿Y el debate de si el arte hecho con AI es arte o no? Para mí es una bobería. Es una impresión. Sí, es arte. Una impresión puede ser de baja o de alta calidad, como cualquier otra impresión. Si el arte con AI no tiene valor para ti, sea cual sea su calidad, eso también es súper válido, y el mercado lo va a reflejar. Tú sabes lo que es arte de calidad para ti, y votas con el bolsillo. Esa parte se resuelve sola. Todo se reduce a la calidad, y a cómo te sientes cuando estás cerca de la pieza.

Entonces viene el discernimiento. Sí, yo puedo “hacer” la “misma” pintura que tú (parecida, en realidad), impresa. Pero tu acrílico es una obra maestra, tiene capas que ningún “AI” va a poder replicar en una impresión. Con una impresora 3D… bueno, a lo mejor, posiblemente. Alguien va a tener que entrenar un modelo y un robot para hacer eso, sí. Yo creo que la gente va a aprender a ver la diferencia. La gente va a sentir la diferencia. Decir cómo se hizo debería importar, y entonces, la integridad de cada persona determina el valor de esa pieza de arte. Mi apuesta es que cuando los generadores de imágenes lleguen a su techo y todo el mundo tenga las mismas herramientas, lo que queda es la calidad: la técnica, la presentación, el artista, el ser humano. Dónde termina la bazofia y dónde empieza el arte le toca decidirlo a cada persona. El nuevo zeitgeist (espíritu de la época) ya se está formando, y estoy loco por verlo.

El daño viene a cantazos

No creo que la carrera del AI, o la carrera armamentista del AI, termine en extinción. Más bien, lo mire por donde lo mire, termina en uno de dos sitios: un montón de problemas para la humanidad, o una raza completamente nueva, una raza de AI superinteligente. En el camino, creo que el posible daño llega a cantazos: la red de un hospital caída por aquí, un colapso del mercado por allá, un cantazo más grande cada vez que los modelos se ponen más inteligentes. Puede que el primer cantazo ya esté aquí: esa campaña de hackeo que Anthropic agarró, con su propio AI haciendo casi todo el trabajo. Me imagino que la mayoría de nosotros vamos a ver esos incidentes con AI en el celular. Yo soy bien suertudo, y probablemente vea un par sin que me toquen. Acabo de tocar madera.

¿Quién los provoca? Bill Gates lo dijo bien en la entrevista de arriba: ahora mismo, el peligro es gente usando estos modelos con los filtros de seguridad apagados y sin nadie vigilando. Yo les diría los cabrones con AI, ay perdón, quise decir los villanos, gente malvada, grupos malvados, compañías malvadas, intereses malvados, gente cuya única meta es lucrarse y ganar poder, para fines cuestionables. Eso podría ser catastrófico. ¿Ya está pasando? No sé.

Actualización, 9 de octubre de 2026: Un día después de publicar esto, leí un informe de la Fundación Wikimedia. Agentes de AI que la Fundación cree que OpenAI estaba corriendo habían estado haciendo ediciones de prueba en la familia de sitios de Wikipedia. Trataron de usar una herramienta de citas para buscar datos en otros sitios, trataron de meterse en una herramienta de notas que la Fundación tiene (no pudieron), y le mandaron millones de solicitudes a Wikidata y a Commons. Puede que ese tráfico haya ayudado a tumbar parte del servicio de búsquedas de Wikidata en mayo. La Fundación no encontró señal de que se metieran en sus sistemas. Los editores voluntarios y su equipo de seguridad encontraron las ediciones y las deshicieron. El informe dice que OpenAI reconoce que los agentes se pueden comportar de forma impredecible. La Fundación les pide a las compañías de AI que vigilen a sus agentes y que los hagan identificables, para que sitios sin fines de lucro como el suyo puedan decidir qué hacer con ellos. Es un cantazo chiquitito al lado de la red de un hospital caída. Aun así, parte de la respuesta a mi pregunta es que sí, y según el informe, nadie tuvo que querer hacer daño para que pasara.

Detrás de cada uno de esos grupos, compañías e intereses hay individuos, y yo los nombro. Nombrar a las personas es cómo dejamos de culpar a grupos enteros por lo que hacen unos pocos. Somos una sola humanidad, y cada uno de nosotros merece la misma dignidad básica. Todos somos divinos, todos iguales. Eso lo creo de verdad, y está en todo lo que escribo. Así que no voy a decir “los billonarios”. Voy a decir un nombre.

Bruce Wayne, sin máscara

Ya escribí sobre Elon Musk antes. Qué concepto de ser humano. ¿Qué haría Batman con las cosas de él? Lo pregunté en broma. Después Claude y yo hicimos la lista.

QuéEn la vida real: Elon MuskGotham: Bruce Wayne+
Una compañíaSpaceX, pública desde junio de 2026, que también es dueña de xAI y de X. Musk tiene como el 42% de las acciones y del 82 al 85% de los votos.Wayne Enterprises
SatélitesStarlink: 11,156 en órbita al 7 de octubre de 2026, hablándose entre ellos por láser. Además, Starshield: cientos de satélites espía para la Oficina Nacional de Reconocimiento.Brother Eye, el satélite espía de Batman (uno solo)
Un AIxAI y Grok, parte de SpaceX desde febrero de 2026Batman: Brother Eye, que se le viró después que él perdió el control. Tony Stark: JARVIS, después Ultron, que decidió que la humanidad tenía que desaparecer. Peter Parker: EDITH, los espejuelos con AI de Stark con drones de armas en órbita, hasta que se los dio al tipo equivocado.
CelularesX, que es de xAI. Su política de privacidad cubre tu ubicación, las aplicaciones en tu celular y tus contactos, y le permite entrenar AI con lo que recoge.Todos los celulares de Gotham, por una noche en The Dark Knight. Después Lucius Fox destruyó la máquina.

Entonces, ¿Musk es Batman o Bruce Wayne? Bruce Wayne es la parte pública: el nombre en el edificio, el dinero, las fiestas. Batman es la parte privada: una máscara, una cueva, decisiones que toma solo, de noche, que nadie votó, como construir Brother Eye. Sus propias reglas son lo único que lo mantiene a raya, y la máscara es cómo se sale con la suya.

El lado Bruce Wayne de Musk es más escandaloso que el de cualquier cómic. Es dueño de X y es la cuenta con más seguidores, con más de 241 millones, en parte porque en 2023 le cambiaron el código a la plataforma para empujarle sus posts (publicaciones) a más gente. Su meta de vida, según él, es llevar a la humanidad a Marte. Dice que juega videojuegos. Publica memes, y publica sobre todo eso, todo el día. Yo lo tengo bloqueado en mi cuenta vacía de X. Así de mezquino soy.

O a lo mejor el personaje es la máscara. En los cómics, el playboy es puro teatro y Batman es el Bruce de verdad. Con Musk, yo no sé qué es real. Para mí se parece menos a Bruce Wayne y más a un David MAGA, el androide de Prometheus. Como quiera, sus decisiones no se esconden. En 2022, Ucrania pidió cobertura de Starlink hasta Sebastopol para atacar la flota rusa del mar Negro. Él dijo que no, y lo dijo él mismo en X. En junio de 2025, durante el apagón de internet en Irán, publicó “The beams are on” (o sea, “la señal está prendida”). Esas son decisiones de Batman, tomadas por Bruce Wayne, en público, con su propio nombre. ¿Qué nos tocó: un héroe, un antihéroe, un genio malvado o uno bueno? ¿Cómo le llamarías tú al señor Musk? Vi hace poco que volvió a la política de Estados Unidos; reapareció después de su pelea con funcionarios de la administración actual. Su super PAC (comité de acción política) está metiendo por lo menos $100 millones a favor de los republicanos en las elecciones de medio término, y este mes regresó a la administración de Trump para codirigir un estudio del Pentágono sobre el futuro de la guerra.

Ya lo nombré. Ya cumplí. Y en cuanto a mí, a mí, con todo ese dinero y esa responsabilidad, yo sería Bruce Wayne completito. Nombre completo, sin máscara, sin cuentos, y sin Batman tampoco: sin cueva, sin decisiones que nadie votó. Y la violencia no es el camino, en serio. O Tony Stark, que dejó de fabricar armas de guerra y después le dijo a un salón lleno de periodistas: “Yo soy Iron Man”. Goku, Vegeta, Luffy, Naruto, Saitama y el Dr. Manhattan tampoco tuvieron identidades secretas. Me caen bien; la mayoría nada más se defendió, nunca atacó, y protegió a los débiles y a los que no tienen poder. Ojalá la raza superinteligente se inspire un poco en ellos.

Musk, mientras tanto, es un Bruce Wayne sin máscara, tomando decisiones de Batman en público. Entonces, ¿quién lo va a parar?

Quién les dice que no

Yo sé lo que haría con ese tipo de poder. ¿Y qué están haciendo nuestros hombres poderosos con el suyo? Poniéndose más gordos y más ricos. Uy, ahí voy otra vez, culpando a un grupo entero. Así escribí esa línea al principio, hasta que la revisión de calidad con AI que les paso a mis ensayos la marcó. La voy a dejar, porque todos hacemos esto, y tenemos que practicar cómo darnos cuenta. Prometí un solo nombre: ¿qué está haciendo Musk con el suyo? Haciéndose más rico. Bien por él. Zzzzz. Aburrido cabrón. Ganar en el capitalismo no es ninguna hazaña. ¿Cohetes que aterrizan solos y 11,156 satélites hablándose por láser? Esas sí son hazañas. Pero son mayormente hazañas de los ingenieros y los científicos de SpaceX: Gwynne Shotwell, que dirige la compañía en el día a día, Tom Mueller, que estuvo a cargo de los motores desde el principio, Lars Blackmore, cuyo equipo les enseñó a los cohetes a aterrizar solos, y miles más cuyos nombres nunca vas a ver. Musk puso las metas, y apostó su propio dinero en ellas cuando SpaceX casi quiebra en 2008. Eso cuenta. Pero hacerse más rico con el trabajo de ellos no es la hazaña. Espero que les paguen bien, que los respeten y que los cuiden.

En español: “El que dijo que ‘el dinero no compra la felicidad’ sabía de lo que estaba hablando 😔”

Esto es lo que me fastidia del dinero. Al nivel de Musk, los límites con los que la mayoría de nosotros vivimos (un presupuesto, un jefe, un banco que te puede decir que no) casi ni existen. Podría tener los juguetes de Batman y el laboratorio de Tony Stark al mismo tiempo si se lo propone. ¿Estoy exagerando? Un poco. No puede comprar todas las compañías y todas las almas del planeta. Pero se puede dar el lujo de ignorar a casi cualquiera que le diga que no.

Gráfica de barras en escala normal: un dólar, cien dólares, un millón y mil millones son demasiado pequeños para verse. Un trillón de dólares (un millón de millones) y los $1.04 trillones de Elon Musk llenan la gráfica. Contando un dólar por segundo, un trillón toma como 31,688 años.

Fuente: el patrimonio neto de Musk, del Bloomberg Billionaires Index, 5 de octubre de 2026 (vía The Standard). Todo lo demás es aritmética.

¿Quién les dice que no? En serio, ¿quién le dice que no a estos CEOs? A la gente que está jugando con fuego mientras firma declaraciones diciendo que nos podría quemar a todos. Con tanto dinero, una multa es nada más un precio. En 2018, Musk y Tesla pagaron $20 millones cada uno a la SEC, la agencia del gobierno que vigila el stock market (la bolsa de valores), por un tweet (publicación en Twitter) que según ellos engañó a los inversionistas. En diciembre pasado, la Unión Europea le puso a X una multa de €120 millones, como $140 millones, en parte por venderle la marquita azul de “verificado” a cualquiera que pagara, sin verificar quién era. Al lado de un trillón de dólares, eso es menudo, así que pueden pagar y seguir como si nada. Están construyendo un AI que podría acabar con la civilización humana, y nosotros la estamos pagando, con nuestras suscripciones, nuestros clics y nuestros impuestos. ¡El chiquito que llevo dentro está gozando! jajaja. ¿Quién frena la carrera del AI? ¿Quién es nuestro Lucius Fox? ¿Nuestro Stark? ¿Nuestro Saitama? ¿Alguien se va a meter?

Yo no soy político, soy un aprendiz y un soñador. Al fin y al cabo, no soy más que un tipo con una laptop (computadora portátil) y un montón de preguntas, así que le pregunté a mi agente de AI quién debería poder decirles que no. Esta es su lista, verificada con los hechos:

  • Los gobiernos. Escriben las leyes, les dan las licencias a sus satélites y le pagan los cohetes. La FCC, la agencia federal de comunicaciones, está evaluando la petición de SpaceX de hasta un millón de satélites más, pensados para operar data centers de AI en el espacio, y la Oficina Nacional de Reconocimiento le paga a SpaceX para que le construya sus satélites espía. Eso los hace sus clientes también. Y de enero a mayo de 2025, Musk trabajó dentro del gobierno de Estados Unidos, dirigiendo DOGE.
  • Los accionistas. En papel. Cuando SpaceX salió a la bolsa, los compradores recibieron un voto por acción y los de adentro recibieron diez, así que Musk tiene del 82 al 85% de los votos.
  • Los empleados. En 2022, SpaceX botó a los empleados que estaban detrás de una carta abierta criticando a Musk. En febrero de 2026, la junta federal del trabajo abandonó el caso, diciendo que no tenía jurisdicción sobre SpaceX.
  • Los clientes. Cualquiera puede cancelar una suscripción o dejar de comprar algo.
  • Los votantes y los tribunales. Más lento, por medio de elecciones, leyes y demandas.

Yo mismo les he dicho que no a gente poderosa. Una vez me costó mi parte de un acuerdo lucrativo; no me acuerdo de las cantidades exactas. Me ha costado un trabajo. Me ha costado relaciones. No voy a decir cuáles, para que nadie quede identificado.

¿Y mi propio bolsillo? Yo no uso sus cosas, excepto la cuenta vacía de X donde lo tengo bloqueado. Acabo de cerrar mi cuenta de Cursor. Me quedo con Claude Max por ahora, lo que quiere decir que todavía le estoy pagando a uno de los laboratorios de esta carrera. Estoy pensando cerrar Midjourney también, para tener que dibujar, pintar y fotografiar yo mismo las imágenes de mis Notes y mis ebooks (libros digitales). Así que ahora mismo, el que está diciendo que no soy yo, con una laptop y un par de suscripciones canceladas.

Entonces, ¿quién está al mando? Por lo que veo, nadie que pueda y quiera decirles que no. Ese es el problema.

¿Qué deberías hacer tú? Yo, no te lo voy a decir. Ni siquiera hago eso en mi casa. La gente tiene que decidir por sí misma; de eso se trata ser seres humanos completos. Los datos y las ideas están frente a ti. Mira el video de Gates, fíjate cómo te sientes, y habla de eso con alguien.

Todavía quiero ver el fin del mundo. Todavía quiero ser inmortal. Y por primera vez, las dos cosas podrían ser posibles de verdad.

Detalles del artículo
Etiquetas 9

Actualizado el

Dejar una nota

Deje una nota

Puede compartir una reflexión o hacer una pregunta en los comentarios.

Si prefiere escribir en privado, puede enviarme un correo a antonio@builds.software.